Tengo la sensación de que la noche me lo presenta mas amable. Tengo la idea de que en medio de la oscuridad todas esas formas terribles de como lo he pintado se desdibujan. Tengo la costumbre de olvidar los puñales que me ha clavado y extrañarlo de pronto.
Lo se, me fui, renuncié. Bajé del barco que innegablemente no podía sostenerse mas a flote (aún no comprendo la necesidad que tiene el hombre de pretender salvar lo insalvable). Crucifiqueme por eso, al menos yo sabía que nos estábamos ahogando.
Tenía la idea de escribirle una carta profundamente sentida, no se si como búsqueda de desahogo o más bien como intento de suicidio, pero me arrepentí desde el titulo, total a pesar de que sabe la existencia de este perfil, ni en la relación misma se preguntó por su contenido, desinterés total (Léalo todo con acento argentino, estoy viendo una serie que me tiene pronunciando todo así, ché)
No quisiera despedirme sin decirle que recuerde que a los hombres nos encanta llenarnos de ruido para no pensar, volvernos adictos a algo o cambiar de apariencia conforme a las circunstancias, pero el silencio siempre termina por llegarle a uno, lo coge desprevenido y se instala de pronto, sin aviso. El día en que eso le ocurra, armese de valor, enfrente ese dolor, batallelo y ganele de manera contundente. No para que muera porque el siempre regresa, nunca se va, pero si para que al sentir que ganó la batalla, se sienta un poco mas vivo y no se quede con esta sensación de muerto en vida que siento yo. No se lo recomiendo a nadie. Ni siquiera a usted que resulta ser uno de los causantes de mi muerte.
Con amor, Daniela.
(Fecha de publicación en Tumblr: Nov 2nd, 2015 10:19:39pm)

